Algeciras al minuto

  • Diario Digital | domingo, 05 de diciembre de 2021
  • Actualizado 02:19
Historia

Aquel marzo de 1990. El conflicto pesquero

El día 3 de marzo de 1990, el puerto de Algeciras fue bloqueado por unos 70 pesqueros que provocaron la paralización del tráfico marítimo de mercancías y pasajeros con Ceuta y Tánger.

Así lo contaba Juan Carlos Narváez en su crónica de El País de 4 de marzo: “… las embarcaciones pesqueras tuvieron que soportar la virulencia del viento de levante, que sopló con rachas atemporaladas que sobrepasaron los 100 kilómetros por hora. Desde los barcos, por radio, podían oírse a los marineros que se animaban mutuamente para continuar con el bloqueo a pesar de las adversidades climatológicas. Uno de los barcos sufrió una importante vía de agua, lo que le obligó a regresar a puerto. Una persona, de identidad desconocida, desapareció ayer en las proximidades de Algeciras, informa Efe. El fuerte temporal hacía temer anoche que hubiese sido arrastrado al mar.
Entretanto, la junta de portavoces municipales del Ayuntamiento de Algeciras mostró su apoyo público al colectivo pesquero, y la concejala de Tráfico buscó alojamiento en albergues, residencias e instituciones benéficas para los marroquíes que se han visto retenidos en Algeciras y que demandaron soluciones…

… El temporal se había cobrado anoche una víctima mortal, la del marinero Antolín Lomba. El accidente ocurrió cuando se lanzó el calamento para fondear la embarcación y la cuerda alcanzó el pie del marinero, lanzándole al mar.
Los partidos políticos y sindicatos han mostrado su rechazo por la contundente actuación de la Guardia Civil durante la batalla campal que se produjo en el puerto el pasado viernes, entre manifestantes y fuerzas antidisturbios.”

También se sumaron pesqueros de otras localidades andaluzas e, incluso, pesqueros gallegos. En la Voz de Galicia, Jorge Lamas escribíaen su artículo de 15 de marzo: "Foron uns días de moita tensión e de moita alarma; agardabamos que en calquera momento actuase a Armada porque chegaban noticias de que había equipos especiais de mergullo preparados para subir aos barcos. Ante estes temores, todas as noites pechabamos os barcos e a tensión era forte», explicaba el 13 de marzo de 1990 uno de los tripulantes de los pesqueros gallegos que participaron en el bloqueo de Algeciras. Aquel día concluía un conflicto que se había prolongado durante dos semanas y que había dejado un fallecido, Antolín Lomba Vicente, natural de A Guarda.

Era un acto más de protesta de los marineros andaluces y gallegos por la relación que la Unión Europea mantenía con Marruecos. A esa situación se le unía la tensa relación que mantenían los marineros españoles con la Armada marroquí. Los pescadores se quejaban de lo que consideraban un acoso por parte de las autoridades del reino alauita. Decían los marineros que los militares marroquíes les obligaban a firmar documentos en blanco para acusarlos de faenar en aguas ajenas a las que se incluían en los acuerdos. Además, las multas que conllevaban las acusaciones eran demasiado gravosas para el sector.

El bloqueo fue levantado el 13 de marzo. Los marineros atracaron sus barcos y participaron en la huelga general acordado para el día siguiente. «Ha triunfado el sentido común», afirmó ese mismo día el ministro de Agricultura y Pesca, Carlos Romero.

Pero no se solucionó demasiado. En abril de ese mismo año, el pesquero guardés Nuevo San Antonio fue asaltado por la patrullera marroquí P-205 cuando se encontraba faenando a unas 17 millas de las costas de Marruecos, entre Rabat y Casablanca, fuera de las aguas territoriales de aquel país. Y no sería el último incidente en aquel caladero.

Así, quedaron imágenes inolvidables que quedaran en la memoria de Algeciras y sus gentes. Como la imagen del “Beso”, realizada por Rafael Díaz y que ganó el premio de Andalucía de Periodismo.

pesca3

Otras imágenes, pertenecientes al archivo de Pakofer, también ponen de manifiesto los enfrentamientos que se vivieron, así como el apoyo que los pescadores recibieron de la ciudad, que fue enorme.

Entre los protagonistas, cabe recordar a Rafael Montoya, patrón de la Cofradía de Pescadores, el cual llegó a sufrir un amago de infarto.

Las mujeres de los pescadores jugaron también un papel esencial, protagonizando varios encierros durante un conflicto en el que los pescadores lucharon por mantener su trabajo a flote.

 

Aquel marzo de 1990. El conflicto pesquero