Diario Digital | 27 de septiembre de 2022 10:07

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Abrir fronteras. Por Ángel Luis Jiménez

España y Europa precisan de mano de obra extranjera para poder sostener su Estado de bienestar y atraer talento con el que competir en una economía global. La inmigración es cada día más necesaria, pero las fronteras siguen sin abrirse en una Europa envejecida.

La política económica migratoria de Europa es como una de esas puertas oscilantes que daban entrada a una cantina en las películas del Oeste: nunca se sabía quién iba a aparecer por la puerta. Así estamos.

Europa tiene una intención común, pero en la práctica 27 políticas nacionales distintas. Lo triste es que, quizá, por primera vez en la historia de la humanidad, lo que opinen los economistas es irrelevante.

Ahora incluso parece irrelevante hasta lo que opinen los políticos. A Boris Johnson lo votaron los ingleses por su delirio de mejorar el país cerrando las puertas a la inmigración. ¡Qué pobreza mental! Y en septiembre será sustituido por ser el político más impopular del Reino Unido.

Resulta casi imposible encontrar un experto de primer nivel que, en una sociedad como la española con una tasa de fertilidad (número de hijos por mujer) del 1,19 en 2020, no exclame: «¡Necesitan niños!». España, está claro, necesita la inmigración.

En España convivimos con siete millones de extranjeros (datos de la OCDE de 2020). El 15% de la población. Y el 52% mujeres. Según el INE, en España viven 775.000 ciudadanos marroquíes. Son, junto con rumanos (658.000), británicos (313.000) y colombianos (297.000) los extranjeros con más presencia en el país.

El INE calcula que se necesitan entre siete y ocho millones de inmigrantes en tres décadas para mantener la prosperidad actual, soportar el sistema de pensiones y cubrir aquellos puestos que los nacionales no quieren ocupar. En 2050 la población en edad de trabajar supondrá el 50% de los habitantes frente al 65% actual.

Emilio Ontiveros, de Analistas Financieros Internacionales (AFI), recientemente fallecido, decía que «aumentar la natalidad y atraer el talento joven deberían ser una prioridad estratégica española». Ya sean jóvenes de América Latina o África. Porque, sin ellos, la pirámide de la población española se desmoronará.

A los cinco años de la llegada de los inmigrantes a España -estima el catedrático de Economía de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), José García Montalvo, basándose en datos del FMI-, la riqueza aumenta un 1%, la productividad el 0,6% y el empleo de los nacionales no se ve en nada afectado.

En Reino Unido siguen con aquella máxima de «Niebla en el canal: el continente está aislado». Continúan ajenos y despreocupados, pero el analista de la consultora británica Oxford Analytica, Giles Alston, calcula que «el número de trabajadores de origen comunitario en las nóminas de las empresas británicas se redujo en unos 200.000 durante 2020». Y suma: «El Gobierno ha proporcionado muchos visados a los camioneros extranjeros para que trabajen en el Reino Unido. Sin embargo, bastantes no estaban interesados en venir porque temían ser expulsados nada más se normalizase la cadena de suministro. No se fían de las autoridades británicas».

El Brexit -según estimaciones oficiales- disminuirá la riqueza del país a largo plazo un 4%, cuando el coronavirus solo ha afectado en un 2%. Los británicos creen que lo resistirán. Sin embargo, el desastre se extiende. Carentes de inmigración, los expertos advierten que el Reino Unido y Europa podrían sufrir una crisis laboral jamás vista en las próximas tres décadas. La iridiscencia se contagia al igual que bombillas encendidas. Menos población, más envejecimiento, pocos niños.

Yanis Varoufakis denomina a esta estrategia, que se adentra en un callejón oscuro y tapiado, el «gran cierre». «Con la escasez de mano de obra en un momento en el que la inflación, por el empuje de los costes, resulta el mayor riesgo al que se enfrenta Europa, lo obvio que se debería haber hecho -para buscar mayor crecimiento con menor inflación- es abrir las fronteras. Pero, los gobernantes olfatean el aire y solo huelen la xenofobia generalizada».

«El Brexit se ganó difundiendo el miedo al extranjero. Macron pretende seguir gobernando robando votos a la derecha abiertamente racista, y en Alemania, tras Merkel, nadie en el poder quiere heredar la ira de los criptoxenófobos (odio a los emigrantes griegos, españoles, italianos…) que se alzaron contra la tímida apertura de la canciller en 2015. En cuanto a Europa del Este, el triunfo de la derecha va de la mano de un racismo institucionalizado».

Lo fácil sería escribir que existe un cambio de patrones demográficos tras la pandemia, pero la transformación llega tarde y detrás de la geografía. Poco a poco, surge una «Europa vaciada». Unos dos millones de polacos -el 5% de la población, según The Economist- habitan en Europa pero fuera de sus fronteras. Generalmente los más preparados.

El miedo al otro es la piedra que erige los monumentos antiguos y modernos de Roma. «El problema en Italia es que tenemos dos grandes partidos, que podrían gobernar después de las elecciones de 2023, es decir, Lega y Fratelli d’Italia, que basan su política en declaraciones en contra de la migración», avisa Michele Raitano, profesor de Economía en la Universidad de la Sapienza en Roma.

En el mar se alza una luna de oblea llena de rostros desaparecidos para siempre. Esos desaparecidos eran los médicos, enfermeros o abogados, que venían para estudiar, trabajar y participar de nuestro futuro. Necesitamos a estas personas como agua de mayo, pero también una migración mental de esa gente a la que le aterra tanto la diversidad y la diferencia. Y no hablo de derechos humanos, ni de la dignidad ni la libertad de las personas, ni siquiera de hacer un mundo mejor, sino de simple y pura Economía.

8 comentarios

  1. «medicos, enfermeros o abogados» ?
    Estás seguro que esos son los que se han ahogado?
    Tal vez lleves razón, porque los que han llegado a mi barrio se tocan las narices y viven de subvenciones

  2. «Unos dos millones de polacos -el 5% de la población, según The Economist- habitan en Europa pero fuera de sus fronteras. Generalmente los más preparados.»

    Ojala venga para España. Porque los magrebies mas bien viven de subvenciones y de trapicheo.

  3. O de partirse el lomo en Almeria o Huelva, que esos no los contais. Tampoco a las marroquies que limpian casas y culos, que tampoco los contais. Solo contais lo que quereis.
    Y sí, tambien se han ahogado esos, medicos etc, lo que pasa es que alli por algo, no se porque, es un poco mas dificil que aqui estudiar. No se porque sera. Claro que los ninis de aqui que tienen la posibilidad esos no quieren, pero tampoco quieren los curros de los que vienen de fuera.
    Si vienen esos que decis, del este, preparados, inteligentes y trabajadores, los ninis van a tener que emigrar a otro sitio a limpiar culos, pero que aqui no van a tener ni eso.
    El trapicheo de aqui es de drogas, y es para alimentar el mercado de drogadictos español, porque son los que se meten todo lo que se trapichea. O es que el hash y demas que traen los de aqui es para los marroquies que viven aqui?
    A ver…hombre, un poco de seriedad.

    1. Para un magrebi que se lo pasa canutas en los invernaderos, 20 vienen a trapichear o a vivir de las subvenciones o, peor, a delinquir. Solo ver las noticias, a diario. Son una lacra.
      Y asi ocurre en Andalucia, en España, en Francia, en Belgica, en Holanda, en Italia y un largo etc…. Por algo sera que la extrema derecha esta triunfando en esos paises.

  4. Es de risa. Primero, la inmigración es cierto que hace falta, pero también políticas de apoyo a la natalidad de españoles y no políticas de aborto para no aumentar la población no se puede decir una cosa y la contraria.
    Segundo, hace falta una entrada de emigrante controlada ya que todos como bien se dice no están preparados y es una vergüenza permitirles entrar para que limpien culos háganse los mirar que esto no vale de excusa para puertas abiertas lo contrario da la razón al que dice que no se puede permitir entrar sin control.

  5. DEMAGOGIA, DEMAGOGIA Y ENGAÑABOBOS SUBVENCIONADOS. MIRANDO LAS CIFRAS DE EXTRANJEROS EN ALTA EN SS SE VE LA ENORME MENTIRA SOCIATA ENGAÑABOBOS Y SUS INTERESES BASTARDOS.
    En el mar se alza una luna de oblea llena de rostros desaparecidos para siempre. Esos desaparecidos eran los médicos, enfermeros o abogados, que venían para estudiar, trabajar y participar de nuestro futuro. Necesitamos a estas personas como agua de mayo, pero también una migración mental de esa gente a la que le aterra tanto la diversidad y la diferencia. Y no hablo de derechos humanos, ni de la dignidad ni la libertad de las personas, ni siquiera de hacer un mundo mejor, sino de simple y pura Economía. CARADURA ENGAÑABOBOS

    1. Señor Antonio Rodriguez Carmona, lleva usted toda la razon.

      Señor Angel Luis Jimenez, por favor, reflexione un poco antes de escribir. O dese un vueltecita por los barrios deprimidos de Algeciras para ver los tremendos beneficios de la inmigracion. Sino, vaya a los suburbios de Barcelona, Paris, Bruselas etc…. para ver lo guay que se vive alli.
      Una cosa es la inmigracion europea, otra es la del Magreb, Oriente Medio y Africa Subsahariana.

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