Algeciras al minuto

  • Diario Digital | lunes, 27 de enero de 2020
  • Actualizado 15:21
Opinión

La economía colaborativa es un eufemismo que esconde uno de los grandes subterfugios del capitalismo más salvaje. En la economía colaborativa los trabajadores son asociados, autónomos o emprendedores de las grandes empresas, cuando en realidad son trabajadores por cuenta ajena precarios y sin derechos.

El anterior ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, decía que el Campo de Gibraltar era una “planicie de subdesarrollo” por el paro, el bajo nivel de sus rentas, el contrabando y el tráfico de drogas. Pero para resolver estos problemas, el Gobierno socialista del que formaba parte aprobó un Plan Integral para la Comarca.

En el debate de investidura, el presidente en funciones tardó más de 40 minutos en adentrarse en las propuestas concretas de su Plan de Gobierno. Una batería de medidas que "no son solo el sumario del programa del PSOE y Unidas Podemos, sino que va mucho más allá", haciendo hincapié en que "esta legislatura será la del dialogo territorial".
Aún no hemos oído el ruido del populismo genuino, el de los años treinta -los fascismos-, solo el berrinche de un electorado con ganas de dar una patada a la mesa. Estos no son buenos tiempos para el hastío o el cansancio de la política porque anuncian males mayores.
La sociedad ejemplar está formada por héroes anónimos. Esos héroes dignos de admiración consiguieron que este país pasara sin esfuerzo aparente a una democracia avanzada después de dos siglos de guerra, dictaduras, ruinas, atrasos y hambre.

Un mes después de celebrarse las elecciones generales que siguieron a una legislatura fallida, continúan siendo inciertas las expectativas de que prospere antes de Navidad la investidura del candidato socialista, Pedro Sánchez, y remota la posibilidad de que cuente con una mayoría suficiente para gobernar.

Seguimos en la transitoriedad y ya va para dos años. Aquí no ha cambiado nada después de las elecciones del pasado 10-N. La XIV Legislatura comenzó el pasado martes, 3 de diciembre, con la constitución de las Cortes y el acatamiento con distintas fórmulas, de lo más peregrinas, de la Constitución.

Las manifestaciones multitudinarias del 4 de diciembre de 1977 expresaron la voluntad del pueblo andaluz de situarse en la vanguardia de las aspiraciones de autogobierno de máximo nivel en el conjunto de los pueblos de España. Y de paso, fracturamos, sin ser del todo consciente, el diseño que se había planteado de un Estado asimétrico.

Los líderes actuales serán los últimos que podrán tomar decisiones para frenar el cambio climático, después ya será tarde. Todo será retroceso y desolación. El desafío es colectivo, pero la responsabilidad es individual.

El tema se las trae porque desde la violencia de género es evidente que la mujer siempre se ha llevado la peor parte. No olvidando, ni por un instante, las inmensas vejaciones que durante milenios las mujeres han soportado por parte del machismo imperante, es preciso analizar casos donde la existencia de personas perversas, con independencia del género, es un hecho

Europa se debate entre compartir el poder con la extrema derecha y establecer un cordón sanitario para evitar su entrada en los Gobiernos con sus discursos de odio, que se saltan todas las líneas rojas, atacando bajo el eufemismo de “consenso progre” a lo que, literalmente, constituye los cimientos mismos de nuestro sistema democrático.

No es un slogan y mucho menos una denuncia de persecución política. En territorios donde la única política era la del dictador aquellas personas que anhelaban ejercer la libertad de manifestar sus convicciones políticas, acababan en la cárcel.

El pasado viernes miles de ciudadanos del Campo de Gibraltar clamaron en las calles de Algeciras por una sanidad pública de calidad. Los manifestantes denunciaban la falta de personal en los centros sanitarios y exigían soluciones.

La ultraderecha nacionalista busca en el medievo justificación para sus políticas actuales con una idea totalmente infundada del islam como enemigo de Europa. La gran ironía de nuestro tiempo es que hoy tenemos más información que en el pasado, pero la veracidad de esa información se hace cada día más cuestionable.

Ahora los debates de televisión de los candidatos a la presidencia del gobierno de las elecciones generales del próximo 10-N llevan más normas que el manual de un reactor nuclear, y eso solo se explica por el miedo cerval de los propios candidatos al debate.

Una película de Amenábar recrea los últimos días de D. Miguel de Unamuno, en la Salamanca de 1936. De lo acontecido por D. Miguel, salvo aspectos cotidianos dramatizados en el film, se sabe casi todo. La cinta refleja la evolución en la conciencia de Unamuno, desde la euforia (...)

Quedan menos de veinte días para las votaciones del 10-N y el problema catalán no contribuye a facilitar el imprescindible consenso político que impida la propagación de esta crisis territorial -el más grave problema de este país- a todo el sistema constitucional.

El Tsunami democrático catalán tiene mucho de tsumani y poco de democrático. El Tsunami es como si se tratase de alguna especie de santo y seña o la respuesta que varias personas referentes del independentismo civil daban un día después de la sentencia del “procés” en las calles

Estamos conociendo constantemente aspectos del día a día de las administraciones públicas, del sistema de salud, de las pensiones, de los déficits, (que dicen que hay) de las personas en desempleo, de… Pero cuanta oscuridad sigue pesando sobre las dietas y pagos en especie que se pagan con dineros públicos.

En la obra de Charles Dickens existe una novela titulada “Historia de dos ciudades”, donde sus personajes resisten peligro tras peligro sin temor, como si el autor les tendiera una mano y no les dejará caer porque existen la compasión y la justicia en el mundo, que los llevará indemnes por encima de todas las cimas y todos los abismos.
¿Quién no ha oído hablar de Agustina de Aragón? Heroína de la guerra de la independencia, que, según se cuenta, sirvió una batería de cañones en la defensa de Zaragoza contra los invasores franceses.