Algeciras al minuto

  • Diario Digital | miércoles, 28 de octubre de 2020
  • Actualizado 20:36

Tres Díaz con sus noches, pero qué noches

La primera Díaz, Yolanda, es ministra de Trabajo. Transparente, sabe dialogar, comunica con naturalidad y sin estridencia. Es de las que unifica, no de las que divide. Puede sorprender porque es de Podemos, pero aquí como pasa en otras formaciones políticas, se atreve a marcar un perfil propio.

Tres Díaz con sus noches, pero qué noches

La segunda Díaz, se apellida también Ayuso, es presidenta de la Comunidad de Madrid. Oscura, no sabe dialogar, está llena de contradicciones y es de una incompetencia manifiesta. La pandemia le viene larga, por eso plantea discusiones bizantinas y confrontaciones buscadas que esconden su ignorancia, su arrogancia e irresponsabilidad. Y hoy dice en el ABC que piensa seguir con su estrategia de acoso y derribo al Gobierno sin importarle la salud y la vida de los madrileños. Negacionista en estado puro.

La tercera Díaz, Susana, ha sido presidenta trianera de la Junta de Andalucía, no comulga ni con Yolanda ni con Isabel y navega ahora entre sordina de su partido el PSOE. Está desaparecida en combate, desde que está en la oposición y sin los bafles del poder. Poco futuro le auguro.

Hay políticos o políticas que dan vergüenza ajena y hastío, y otras esperanza y alivio, pero estas últimas hacen mucho menos ruido y son menos visibles. Lo peor para Díaz Ayuso es que el pasado es la memoria del porvenir y seguro que los madrileños se van a acordar de un  montón de cosas y penurias a la hora de volver a votar. Lo tiene crudo Díaz Ayuso.

No sé cómo no se dan cuenta los políticos/as que la sociedad prefiere el dialogo a la bronca y que todo intento por provocar antagonismo no hace más que abundar en el divorcio entre clase política y ciudadanía. Ya no estamos como en la transición ante la disyunción existencial entre una ideología extrema y otra. ¿O sí? Los ciudadanos queremos una democracia que funcione, que no es poco, y salir de esta crisis con mayor justicia social y más unidad.