Algeciras al minuto

  • Diario Digital | sábado, 06 de junio de 2020
  • Actualizado 07:21

La economía colaborativa

La economía colaborativa es un eufemismo que esconde uno de los grandes subterfugios del capitalismo más salvaje. En la economía colaborativa los trabajadores son asociados, autónomos o emprendedores de las grandes empresas, cuando en realidad son trabajadores por cuenta ajena precarios y sin derechos.

La economía colaborativa

La economía colaborativa es uno de los peores ejemplos de la pérdida de los límites entre el valor trabajo y el valor capital, que deja un reguero de personas perjudicadas tras de sí. Y triste es decirlo, pero España es uno de los países de la Unión Europea con mayor potencial de crecimiento en economía colaborativa (repartidores de comida a domicilio, entrega de paquetería, servicios de taxis sin licencia, alquiler de autocaravanas y furgonetas entre particulares, etc.)

La economía colaborativa es un invento del sistema capitalista cuyo fin es burlar la legislación laboral, defraudar a las arcas públicas de los ingresos correspondientes y de las cotizaciones a la seguridad social. Así lo refleja una reciente sentencia judicial sobre los repartidores de comida a domicilio, “en este modelo laboral se usurpan los derechos de los trabajadores y se defrauda a las arcas públicas de los ingresos, cotizaciones y de los impuestos correspondientes”.

La sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) resuelve un recurso presentado por la empresa “Deliveroo”, y ratifica la sentencia del Juzgado de lo Social número 19 de Madrid, publicada en julio del año pasado, que consideraba a sus repartidores "falsos autónomos" porque "evidencia que se dan claramente las condiciones de ajenidad y dependencia características de una relación laboral por cuenta ajena como exige desde hace tiempo el sindicato CCOO".

Por tanto, los repartidores de la empresa “Deliveroo”, no son autónomos, sino asalariados, "trabajadores con derechos laborales, permisos, vacaciones cobertura de bajas laborales, de accidentes de trabajo, derecho a medidas de protección y de prevención de riesgos laborales, derecho a la representación y a la negociación colectiva por estar vinculados a la empresa a través de una relación laboral por cuenta ajena”.

Esta sentencia afecta a más de 500 trabajadores repartidores con los que contaba la compañía “Deliveroo” entre octubre de 2015 y junio de 2017 y ha sido posible gracias al buen trabajo de la Inspección de Trabajo de Madrid que instruyó un expediente riguroso y pormenorizado en el que se ha sustentado básicamente la sentencia. Esta vez la Inspección de Trabajo ha cumplido.

Una de las claves en las que se basa la sentencia del TSJM es que el repartidor no podría realizar la actividad si únicamente contara con su propia bicicleta, motocicleta o teléfono móvil, ya que en la operativa es imprescindible la estructura de “Deliveroo” y su plataforma, que pone en contacto a clientes, restaurantes y repartidores. La decisión judicial conocida esta semana ratifica la citada sentencia del Juzgado de lo Social número 19 de Madrid.

Este jueves pasado hemos visto en Alcultura la película “Sorry We Missed You” (literalmente la nota que dejan los repartidores ingleses cuando no encuentran al destinatario de la paquetería) del director de cine ingles Ken Loach, propuesta al Premio de la Mejor Película Europea del año. En ella, Ken Loach, denuncia la situación de estos trabajadores convertidos en “emprendedores”, que ocasionan su propia ruina.

Dice Ken Loach, que “la economía colaborativa es un proyecto neoliberal para que la mano de obra sea vulnerable, porque así aceptará salarios bajos, contratos basura y trabajos temporales. Y para que el trabajador siga siendo vulnerable hay que hacerle creer que tiene lo que merece. Ese es el secreto: recordar a los humillados que la culpa es suya. Porque si la culpa fuera de este capitalismo salvaje habría que cambiarlo, y eso, de momento, no interesa”. Esto va mal.