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  • Diario Digital | viernes, 24 de septiembre de 2021
  • Actualizado 23:13

El precio de la luz

La energía hidráulica está marcando el precio de la luz desde el mes de junio, es decir, están fijando el precio de la electricidad pagando el agua a precio de gas, cuando el agua es un bien público relativamente barato.

El precio de la luz

En las últimas semanas se han dado situaciones tan atípicas como el vaciado de dos presas de Iberdrola en Zamora y Cáceres, que han sido calificadas por la vicepresidenta Ribera como "escandaloso y éticamente cuestionable”, que están siendo investigados.

La escalada del precio de la luz, que está semana ha pulverizado récords, hasta los 117,29 euros el megavatio-hora del viernes, ha desatado la enésima bronca política y un clamor para la reforma del sistema. Bruselas defienda este mercado como el más eficiente, pero también busca medidas para abaratar el precio de la luz.

La ministra Ribera ya planteó en noviembre de 2018 la posibilidad de recuperar para el Estado las presas cuyas concesiones caducasen. Entonces, explicó que había 115 aprovechamientos hidroeléctricos de cuencas intercomunitarias extinguidos. Además, se preveía que se extinguieran 25 concesiones hasta 2020 y 70 más hasta 2030.

Porque los vectores que explican los elevadísimos precios del mercado mayorista son la energía hidráulica, la cotización del gas natural y las emisiones de CO2, que están en máximos históricos por la mayor ambición climática de la UE.

En ningún caso, la subida de precios de nuestra factura de la “luz” se debe a la descarbonización de la economía, ni tampoco a la mayor electrificación de la energía demandada, sino que se adapta al precio de mercado que van marcando los ciclos combinados (que queman gas natural) y se oferta a un precio alto para maximizar sus beneficios.

La escalada de agosto se está comiendo el efecto de la bajada de urgencia del IVA al 10% y la suspensión del impuesto del 7% a las generadoras de electricidad. Pero el problema del precio de la luz no tiene una solución única, ni se resuelve con una movilización en la calle de los socios del Gobierno: Unidas Podemos, sino dentro de la coalición.

Hay que cambiar el sistema actual que puso en marcha el ministro José Manuel Soria del PP en 2014, tras otro pico de precios que se saldó con una multa de la CNMC a Iberdrola por manipular el mercado eléctrico -la eléctrica acabó imputada en la Audiencia Nacional y el procedimiento sigue abierto casi ocho años después-. ¿A quién beneficia esta demora?

Esta situación es el resultado del funcionamiento de un mercado cuya regulación está "desfasada", dijo el jueves la ministra Ribera para la Transición Ecológica. Ante la tormenta política y la alarma social por la sucesión de precios récords, Ribera ha cambiado su discurso y ahora estudia la tradicional propuesta de Podemos de que una empresa pública gestione la energía hidroeléctrica según venzan sus concesiones.

El portavoz parlamentario de Izquierda Unida en el Congreso y portavoz adjunto de Unidas Podemos, Enrique Santiago, pidió el viernes que esa eléctrica pública se materialice "cuanto antes", pero el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, señaló que "sería en el medio y largo plazo". Sin embargo, el sistema de precio de la luz actual, ya no aguanta más. Se ha hecho urgente la creación de una empresa pública.

Así que, la primera medida es recuperar la gestión pública de las centrales hidroeléctricas cuyas concesiones para la explotación privada hayan caducado o lo hagan en el futuro, para complementar la producción eléctrica, cuando otras tecnologías renovables tengan valles, proteger la salud ecológica de nuestros ríos y garantizar el riego, el control de las crecidas y el suministro de agua potable sin que interfieran intereses económicos espurios, así como para compensar a los territorios que soportan las centrales y sufren las consecuencias de la desigualdad territorial.

Esta propuesta tiene el apoyo de asociaciones de consumidores como Facua y expertos como Jorge Fabra, ex presidente de Red Eléctrica y azote de los llamados windfall profits o "beneficios caídos del cielo" de las eléctricas. De hecho, opina que “sería fantástico que las centrales hidroeléctricas que caducaran se fueran concentrando en una empresa pública. Esta fuente presta un servicio de un valor incalculable para el sistema eléctrico: para cubrir la intermitencia de las renovables, afeitar las puntas de producción contaminante, concentrar la producción cuando una nuclear entra en parada… Su gestión debe ser completamente orientada al interés general, y ahora mismo no lo está. Está orientada al interés de maximización de beneficios por parte de los titulares de las concesiones".

Porque soluciones mágicas no hay, pero si puede haber compromiso para abaratar la factura, un serio debate sobre el sistema eléctrico español y respuestas que nos saquen del precio disparatado de la luz que tanto afecta a familias, industrias y a la economía en general.

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