Algeciras al minuto

  • Diario Digital | sábado, 06 de marzo de 2021
  • Actualizado 14:45

La España del futuro

La España del 2030 ya ha comenzado, pero necesita un cambio de modelo. Este cambio para la próxima década pasa por hacer de España una nación emprendedora que genere más y mejores puestos de trabajo, sin dejar a nadie atrás.
La España del futuro

Y en principio parece posible gracias a los aprobados Presupuestos Generales del Estado para 2021.

Estas cuentas son las más expansivas de nuestra historia e incluyen una movilización de recursos sin precedentes. Un hito alcanzado gracias a la inyección de fondos europeos asignados al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Un Plan preparado no solo para las realidades actuales, sino también para las incertidumbres del futuro.

Este Plan a largo plazo de la UE tiene un presupuesto, junto con Next Generation -instrumento temporal concebido para impulsar la recuperación-, que será el mayor paquete de estímulo jamás financiado a través del presupuesto de la UE. Un total de 1,8 billones de euros que ayudarán a reconstruir la Europa posterior a la Covid-19. Una Europa más ecológica, digital y resiliente. 

Por primera vez en su historia, Europa se ha endeudado conjuntamente. Los técnicos del Banco Central Europeo estiman que las cuentas pendientes se irán enjugando gracias a la combinación del crecimiento económico previsto y la política de los bancos centrales más permisivos con la inflación. Ahora, el riesgo no está endeudarse, sino en no endeudarse, dice el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Hace cuarenta años con la llegada de la democracia visualizamos un nuevo país, y, tras cuarenta años, lo hicimos en parte realidad. De la España del franquismo a la de la conquista de derechos. De la España en blanco y negro a la de la aprobación de la eutanasia. En los años duros de una crisis es cuando más se estimula la creatividad, como hemos visto con las vacunas de ARN mensajeros.

Hoy podemos visualizar como queremos la España del futuro. Y su construcción ya ha empezado. Pero está por ver si los responsables políticos de hoy y los del futuro estarán a la altura de los logros de gestión de esta crisis para la que necesitamos un grupo excepcional de líderes. El liderazgo es clave para la búsqueda del cambio, como ocurrió en la Transición.

Su reto consistirá en forjar un nacionalismo cívico que deje claro que, cuando se buscan soluciones innovadoras en un mundo en rápido cambio, llevar la iniciativa para garantizar una acción colectiva redunda en el interés nacional de todos. Y la clave estará en la calidad del gasto y las reformas de instituciones existentes que nos permita ver una década de recuperación. Ahora, por todo lo dicho, parece más que posible.

En el pasado después de muchos episodios pandémicos (la gripe española) y eventos impactantes como las guerras mundiales, hubo periodos de bonanza poscrisis y décadas de recuperación económica, que no dudo que se puedan repetir. En España dependerá de los presupuestos, de los fondos europeos para la recuperación, de la calidad de la inversión y el gasto, porque el gasto deberá mejorar la productividad, el crecimiento potencial y el empleo. Después de la pandemia y de tanto sufrimiento y muerte, otro mundo económico y social es posible, pero sin olvidar a los muertos y reconocer el gran trabajo hecho por los sanitarios.