Algeciras al minuto

  • Diario Digital | domingo, 29 de noviembre de 2020
  • Actualizado 00:02

Las mentiras del alcalde

El alcalde Landaluce cada día se parece más al presidente Trump. Hoy en la radio ha culpado a los socialistas del desastre que fue la autorización y construcción del parking de la Escalinata y el dinero que ha costado y le está costando al Ayuntamiento.

Las mentiras del alcalde

El alcalde no recuerda, o no quiere recordar, que en el Pleno del 31 de Julio del 2001, siendo alcalde Antonio Patricio González y teniente alcalde José Ignacio Landaluce, el Partido Andalucista y el Partido Popular aprobaron, con los votos en contra del PSOE e Izquierda Unida, la construcción de un edificio de aparcamientos en la Escalinata, a sabiendas de que incumplía la legislación vigente (LOUA de Andalucía y PGOM de Algeciras).

Casi tres años después, el 16 de diciembre de 2004, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), aceptando las razones que asistían a la comunidad de propietarios del Edificio Atlantida, anulaba la resolución que aprobó la construcción del aparcamiento de la Escalinata por ser contrario al Ordenamiento Jurídico.

A partir de ahí toda una historia de sentencias desfavorables, sanciones e indemnizaciones, que  todavía continúan. La última de 7,5 millones de euros, según sentencia de 10 de noviembre de 2020 del Juzgado de lo Contenciosos-Administrativo nº 2 de Algeciras, en concepto de indemnización por los daños y perjuicios sufridos por la empresa Nautagest concesionaria del servicio.

Todavía queda la demolición del edificio, ilegalmente construido, y reconstruir la Escalinata, ilegalmente demolida, como dice el Tribunal Supremo en sentencia confirmada, sin posibilidad de recurso alguno. Y quedan las indemnizaciones pendientes de pagar a los vecinos cuyos legítimos derechos fueron ignorados y dañados, como también el daño moral a los ciudadanos de Algeciras por el expolio realizado en una zona emblemática de la ciudad.

 Así que, casi 20 años después, no sabemos todavía el costo total de esta aventura urbanística de Antonio Patricio y José Ignacio Landaluce, que, como siempre, pagarán los algecireños, porque los políticos y técnicos que quebrantaron la legalidad vigente ni han respondido ni responderán económica ni personalmente por los daños causados. Como dice mi primo Antonio, que pena me da mi pueblo.