Algeciras al minuto

  • Diario Digital | sábado, 06 de junio de 2020
  • Actualizado 05:32

Planicie de subdesarrollo

El anterior ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, decía que el Campo de Gibraltar era una “planicie de subdesarrollo” por el paro, el bajo nivel de sus rentas, el contrabando y el tráfico de drogas. Pero para resolver estos problemas, el Gobierno socialista del que formaba parte aprobó un Plan Integral para la Comarca.

Planicie de subdesarrollo

No cabe la menor duda que en materia de seguridad ese Plan Integral ha tenido y está teniendo un indudable éxito, pero del resto del Plan Integral nada de nada. Es conocido por todos que los Gobiernos anteriores no han dedicado ni los esfuerzos suficientes ni la atención necesaria para impulsar el desarrollo del Campo de Gibraltar. Espero que este muevo lo haga y establezca las relaciones a futuro necesarias con el Reino Unido y Gibraltar.

Porque para acabar con esa situación de “planicie del subdesarrollo” son necesarios planes de empleo, planes específicos en materia educativa y de formación, planes para la mejora de las comunicaciones, y, por supuesto, planes para la terminación de los ejes ferroviarios europeos que empiezan y terminan en Algeciras: Mediterráneo (que se ha quedado en Valencia) y Atlántico (que no ha salido de Antequera).

Para colmo en menos de dos semanas (31.1.2020), tenemos la fecha prevista para la salida del Reino Unido de la Unión Europea. A partir de esa fecha habrá un periodo transitorio de un año, y a finales de 2020 la salida será definitiva. Pero qué ocurrirá en ese periodo transitorio con los trabajadores de la principal fábrica de empleo de la comarca. Una incógnita que está todavía sin resolver, aunque el Gobierno de Gibraltar diga que no se producirán cambios.

Según los datos del Gobierno de Gibraltar, el pasado 3 de agosto los trabajadores transfronterizos eran 15.275, de ellos 9.726 españoles. A pocos días para que dicha salida se consuma, este importante colectivo ni siquiera sabe qué tipo de documentación necesitará para acudir y regresar de sus puestos de trabajo en el Peñón. El Gobierno de Gibraltar dice que los emitidos por ellos. Y qué dice el Gobierno español. No sabe o no contesta.

Así que, no sabemos qué ocurrirá con la libre circulación de las personas a partir de la medianoche del 31 de enero en la Verja, pero tampoco con los vehículos y las mercancías. Y tampoco con las empresas de la comarca cuya cartera de trabajo en un alto porcentaje está en Gibraltar. Sus trabajadores, directos o indirectos, no están en los registros del Gobierno de Gibraltar, tampoco en los registros españoles, pero trabajan en Gibraltar y pasan periódicamente la Verja.

Dónde están las ventanillas administrativas que faciliten la vida a los trabajadores y a esos pequeños empresarios que se ganan la vida en Gibraltar. Cuándo se va a instalar en La Línea un Punto de Inspección Fronterizo que facilite el tráfico de mercancías. Como dice mi amigo J.J.Tellez, en las fronteras de nuestro país es donde más y mejor se hacen visibles los problemas de cada territorio. Y en este, por supuesto, más.

Para colmo, está suspendida la reunión sobre el tema del Brexit y las consecuencias directas sobre la comarca y el propio Gibraltar de los Ministerios de Asuntos Exteriores del Reino Unido y España. En esta reunión no estarán todos los que deberían estar, pero no tiene importancia si fueran capaces de resolver alguno de los problemas que nos preocupan, agobian e irritan. Pero no será así. Clama al cielo la dejadez histórica de los Gobiernos de España con el Campo de Gibraltar. Y más la pasividad de la Junta de Andalucía.

En el Campo de Gibraltar seguimos con la misma política de siempre, en la dictadura y en la democracia: mucha política y pocas inversiones, especialmente para la Línea, la población más perjudicada de la comarca. La Línea debería haber recibido un mayor impulso de la acción pública que otros municipios de la comarca, porque su situación ha ido agravándose debido al estatus singular (fiscal y aduanero) de Gibraltar. De qué puede vivir La Línea sin término municipal.

Ahora el Gobierno municipal linense ha lanzado un órdago a la grande reclamando un Brexit a lo linense, lo que supone formalmente un desgajo de Andalucía. Lleven razón o no, se trata del síntoma de un fracaso: nos hemos preocupado tanto y tan inútilmente de recuperar la soberanía del Peñón que hemos olvidado esa otra soberanía, el derecho de la gente corriente a tener empleo y sueldos dignos. Mal le va a un país cuando la riqueza la acumulan solo unos pocos y los hombres decaen y se empobrecen.