Algeciras al minuto

  • Diario Digital | miércoles, 05 de agosto de 2020
  • Actualizado 00:33

Propaganda electoral

Quedan tres años para las próximas elecciones municipales, pero ya el alcalde de Algeciras ha iniciado su campaña electoral para la reelección haciendo propaganda del proyecto de eliminación de los olores existentes en la dársena de Los Ladrillos, que se enmarca dentro del proyecto del anunciado Lago Marítimo de la APBA, que dicen cambiará la fachada costera de Algeciras de la zona comprendida entre el Llano Amarillo y la playa de la Concha.

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Sin embargo, para eliminar los olores. Creo, que previamente, deberán quitar los vertidos del encauzamiento del norte del rio de la Miel y realizar un estudio de la Estación de bombeo de las aguas residuales (EBAR) de Los Ladrillos, donde van a parar las aguas del 14% de la población algecireña conforme a un estudio realizado por una ingeniería externa contratada por la empresa municipal, Emalgesa. Pero, ¿a dónde van a bombear ese 14% de aguas residuales? O que van a hacer con las estaciones de bombeo de aguas residuales (EBAR) de la Concha y Virgen del Carmen que no funcionan muy bien.

A partir de estos datos, sin olvidarnos de los colectores de la calle Jacinto Benavente, con vertidos esporádicos pero frecuentes, se establecen una serie de alternativas que afectan tanto a la red de saneamiento de fecales como a la recogida de pluviales, que pasarían, como hemos dicho, por la Estación de bombeo de aguas residuales de Los Ladrillos, construyendo un gran tanque de retención que permita almacenar las primeras aguas de lluvia, en tanto que estas son las más contaminantes al arrastrar consigo los sólidos residuales existentes en la red, autentica porqueria.

Además, dicen, se harán dos grandes colectores de pluviales necesarios para la recogida de agua de lluvia desde San Bernabé y derivarla al encauzamiento norte del río de la Miel, descargando así de presión a los colectores de la calle Jacinto Benavente. Este proyecto, de más de 8 millones de euros, no es nuevo, terminó de redactarse en 2018, pero sigue a la espera de licitación por parte del Ministerio de Transición Ecológica con cargo a los Presupuestos Generales del Estado. ¿Cuántos años más tendremos que esperar? ¿Tanto como la electrificación del eje ferroviario Algeciras-Bobadilla?

El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, ha indicado que “los técnicos municipales de Emalgesa y de la APBA estudiarán ahora las distintas alternativas con el objeto de consensuar la mejor opción, mientras que se sigue trabajando intensamente en la búsqueda de la financiación necesaria para poder ejecutar estas obras de elevado coste”. Así que, sin financiación pública municipal, autonómica o estatal no hay nada que hacer, porque Aqualia, el socio privado (49%) de Emalgesa, no pone dinero solo recoge beneficios.

Es necesario recordar que la empresa municipal mixta Emalgesa (51% Ayuntamiento y 49% Aqualia) no puede realizar este proyecto propio porque está siempre en perdidas, que, por supuesto, paga el Ayuntamiento. Emalgesa se creó en 1995 (siendo alcalde Patricio González y con ayuda del PP), privatizando el agua de la ciudad supuestamente para ganar recursos financieros, pero aquella venta o privatización de un 49% fue pan para hoy y hambre para mañana, porque la privatización no ha mejorado en absoluto ni la gestión, ni el servicio, ni el precio del agua. 

Espero que los fondos de reconstrucción europeos hagan posible este proyecto, aunque el liderazgo político del fondo de recuperación corresponde al presidente del Gobierno y a su equipo de Moncloa con los que el alcalde Landaluce no se lleva nada bien, pero estos fondos están condicionados a la realización de inversiones en los sectores digital y medio ambiental. Y la estación de bombeo de los Ladrillos y los proyectos alternativos lo son. Aunque antes deberíamos remunicipalizar este servicio, porque el capital privado de Emalgesa solo sirve para llevarse los beneficios de este servicio municipal.