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  • Diario Digital | sábado, 27 de noviembre de 2021
  • Actualizado 18:15

Sánchez, tocado, pero no hundido

Pedro Sánchez ha salido tocado políticamente de las elecciones madrileñas, sin embargo, el Gobierno ha decidido reforzar su agenda progresista para recuperar la iniciativa. La gran ventaja es el tiempo: más de dos años para la recuperación económica y una vacunación que avanza a buen ritmo.

Sánchez, tocado, pero no hundido

Como siempre le digo a mi amigo Paco Acevedo, “es la Economía, Paco, es la Economía”. El Gobierno gastará en tres años 72.000 millones del fondo europeo de recuperación. Ahí está todo. Si desarrollan bien el plan y el dinero lo gastan bien, cuando se vote dentro de dos años y medio, Madrid solo será un mal recuerdo.

En estos días, Sánchez ha dejado clarísimo a todos sus interlocutores que agotará la legislatura. Hasta el punto de que las elecciones podrían trasladarse a enero de 2024, el máximo tiempo posible. Agotará antes el semestre de la presidencia española de la UE, en 2023, aunque tendrá que ser más permeable a lo que sucede en la sociedad y no estar tan pendiente de Bruselas.

Así que, el PSOE tiene el BOE y dos años y medio para recuperarse. El ambiente en el que se ha votado en Madrid es irrepetible. Una vez se salga de la pandemia, habrá recuperación. Hasta Núñez Feijóo ha advertido en Radio Euzkadi que en su partido no se haga una lectura errónea de la victoria de Ayuso, que su política espectáculo es pan para hoy y hambre para mañana.

Además, el resultado de Madrid no se puede extrapolar a toda España, porque encuestas recientes en Navarra y en la Comunidad Valenciana, donde gobierna el PSOE, indican que la tendencia es muy distinta: se consolidan los socialistas. El PSOE contrapone el éxito del presidente valenciano contra la pandemia frente al fiasco de Madrid, hasta convertirse en la región con menos casos de Europa entre las más pobladas.

Un Gobierno del PP con Vox, única alternativa posible, necesitaría llegar a 176 escaños ya que nadie más lo apoyaría en el Congreso. Y eso es muy complicado en este parlamento fraccionado. Además, está el pésimo resultado del PP en Cataluña. No se puede gobernar España siendo testimonial en Cataluña.

Sin embargo, nadie niega que el fiasco madrileño más los graves problemas en Andalucía, suponen un cambio en la situación política, aunque no definitivo. Ahora Sánchez se concentrará más en el partido para intentar buscar una solución en Madrid, que aún no ha encontrado, y ganar las primarias andaluzas, planteadas como un nuevo pulso entre Susana Díaz y Pedro Sánchez. Pues para completar el control total del partido debe ganarlas.

Los socialistas en general creen que se puede recuperar el paso. Y, sobre todo, apuestan por aferrarse a la gestión y el programa del Gobierno, a la coalición -Yolanda Díaz ofrece mejor imagen que Pablo Iglesias, lo que ayudará al Gobierno según los socialistas-, a las vacunas, a la recuperación económica (con reforma laboral) y a la agenda social. Además, siguen siendo el único partido socialdemócrata que gobierna uno de los grandes países de Europa.

Así que, hay tiempo, estabilidad y dinero para hacer política social e inversiones. Solo falta saber si se utiliza correctamente para evitar que la ola madrileña se extienda por todo el país o estamos ante el principio de un cambio político más de fondo. En el Gobierno al menos creen que esta vez dependen de sí mismos, y no están en manos del rival ni de las circunstancias.