Algeciras al minuto

  • Diario Digital | miércoles, 20 de octubre de 2021
  • Actualizado 06:18

Calle en tierra para un rescatador marítimo

Iñigo falleció el 21 de enero de 2010 en el accidente del Helimer 207 de Salvamento Marítimo que se hundió en aguas de Almería. En el siniestro murieron sus compañeros Jose Luis López Alcalá, comandante piloto y Kevin Holmes, copiloto. El único superviviente fue Alberto Elvira Vallejo, el operador de grúa de la aeronave, que se precipitó al mar al regresar de una prácticas nocturnas rutinarias.
begoña curiel
begoña curiel
Calle en tierra para un rescatador marítimo

Desde el pasado 5 de junio Tarifa tiene una nueva calle: “IÑIGO VALLEJO GARCÍA. RESCATADOR MARÍTIMO”. Homenajea al hombre de 33 años pero también a los salvadores, a todos los hombres y mujeres del servicio 112, rescatadores por tierra, mar y aire unidos por el lema «PAS»: Proteger, Alertar y Socorrer.

 Dicen que es la única calle en Europa dedicada a un rescatador marítimo y esa excepcionalidad otorga mayor relevancia al hecho si lo observamos como noticia. Que lo es. Pero hoy escribe la piel más allá del acto oficial de inauguración. Porque Iñigo estaba entre los asistentes con la mirada y los oídos puestos en su padre Felipe Vallejo y su madre Nieves García Benito, que once años después siguen gritando «qué pasó realmente aquel día».

  «Estar en la calle que lleva el nombre de tu hijo es un consuelo. Un brote de serenidad. Un alimento. Y aquí estamos, en la serenidad», comenzaba así el discurso de Nieves, con palabras templadas que disfrazan la procesión que para siempre desfilará por dentro. Mantenerse en pie tras perder un hijo ya es todo un hito. El padre, Felipe, destacaba cuánto significaba para Iñigo su tarea de nadador-rescatador y aún más, «valoraba mucho el trabajo en equipo». 

  Era triatleta y se licenció en Geografía pero terminó dedicándose a su sueño, primero en Canarias y después en Almería. Aunque descansa en la Sevilla natal, su calle se ubica en el pueblo que lo vio crecer, frente al mar y la campiña.

  Fue su tía Inmaculada quien impulsó este nacimiento en el callejero tarifeño; un anticipo del documental que pretende rescatar ante el olvido lo que pudo suceder en el habitáculo del Helimer 207.

“EL SUEÑO DE IÑIGO, UN GUION IMAGINADO”.

HOMENAJE Y DENUNCIA

  Nieves, con uñas y dientes, no va a cejar en su empeño de que un día vea la luz el documental que llevará dicho título. La idea inicial surgió como medicina, un tributo de amor frente al lógico desgarro –¿Cómo paliar un dolor semejante? No quiero ni pensarlo–. Se planteó un homenaje al hijo, al padre –su hija Claudia tenía entonces año y medio–, al marido, al amigo. Impresiona lo poco que nos detenemos a pensar en los ecos emocionales de una muerte.

  Pero la rabia entró como un vendaval por la puerta familiar cuando supieron del informe de seguridad de un piloto de la base de Salvamento Marítimo de Almería donde trabajaba Iñigo. Un reporte demoledor que un año antes del fatal desenlace advertía que, de continuar las condiciones de seguridad y formación de los trabajadores en dicha base «podría ocurrir un accidente». De nada valió, como las denuncias sindicales presentadas en su momento ante la inspección de trabajo que dejaban constancia de irregularidades en las condiciones laborales del personal de salvamento, de su falta de formación así como de la alta siniestralidad de la entonces empresa responsable Inaer, de servicios de emergencia aérea y mantenimiento de aeronaves, a la que sucedió en 2017 la firma británica Babcock España.

  El juzgado de instrucción número 6 de Almería dicta en noviembre de 2012 un auto de sobreseimiento de la causa penal abierta tras examinar el informe de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC) que descartaba la existencia de indicios de delitos. De hecho dicha Comisión concluyó que el accidente se debió a «una percepción errónea del piloto al no evaluar adecuadamente la altitud», así como »la falta de monitorización de los parámetros de vuelo por parte del copiloto».

  Tampoco sirvieron las denuncias sindicales posteriores que instaban a la reapertura de diligencias del caso. Igual que el recurso presentado por el superviviente, Alberto Elvira, que afirmaba que ni siquiera se le tomó declaración aunque fuese testigo excepcional de lo sucedido. Tan «excepcional» que encoge el estómago ponerse en su situación, la cruel broma del destino –si es que existe– del rescatador que vio morir a compañeros rescatadores.  

  Todos son datos de informaciones publicadas a lo largo de los años sobre el proceso que ha ido recogiendo el perfil creado en Facebook con el mismo nombre del futuro documental. No pretendo juzgar ni menos sentenciar sobre lo ocurrido pero sí les invito a adentrarse en este espacio lleno de preguntas sin respuesta.

“YO ACUSO”

  Así podría empezar el documental dice uno de los post del mencionado perfil, cargado de recuerdos, de cumpleaños sin velas para Iñigo, donde se pide justicia y verdad. Eriza el vello la carta abierta que le dedica su madre donde le cuenta por qué viró la esencia y rumbo del documental, por qué cambió TODO, abierta la espita de la duda, con el informe previo a la tragedia.

  «Muchas personas me apoyaban y otras muchas se ponían las manos a la cabeza. Te volverás loca. No es bueno para tu duelo, decían. Tú me conoces bien y sabes que era imposible no hacerlo. El título del documental llega a través de ti. Entre tú y yo lo presentimos cuando iba a Sevilla para estudiar un máster de Guion de Cine y aprender a contar un homenaje para sentir el crecer de tu hija, de tu pequeña».

  Qué fácil decir aquello de «eso no le va a devolver la vida» para quien no calza tus zapatos; qué lícito conversar con el más allá o con quien haga falta si se roza a la persona que desearías abrazar. Nieves convive con Iñigo en cada minuto del montaje del documental que va tomando cuerpo tras la campaña inicial de crowdfunding. Más de 50 minutos –hasta el momento– hechos, entre otros, con las manos generosas de los tarifeños Jose Manuel Ulloa (gracias por tu ayuda) y Luis Alfonso Sena, tras un ingente trabajo de documentación, búsqueda de testimonios y siete guiones del que Nieves ha extraído el definitivo mientras seguía formándose con cursos de cine (siempre le tiró el mundillo) pese a la compañía del largo duelo. Espera que el documental pueda revelar las evidencias enterradas en el mar. 

   No sabemos qué dará de sí. Si llegará a los oídos deseados. Sólo el empeño y determinación por seguir adelante pese a los tropezones por una causa en la que crees, es digno de alabanza. Reconozco que soy amante de las que llaman “perdidas” y fan de la esperanza que busca verdades. No es tanto la periodista la que aquí escribe, sino la madre «que también lo haría». Documentales o cruzar los océanos que se presentaran.

Entrando en la página solicitada Saltar publicidad