• Diario Digital | Lunes, 25 de Marzo de 2019
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SUCESOS

Zulo en Algeciras

El detenido recibió a tiros a los agentes cuando fue sorprendido en su interior La Policía Nacional interviene más de 400 kilos de hachís en una guardería de droga en Algeciras  El estupefaciente estaba oculto en un zulo subterráneo construido en un armario del dormitorio principal de la vivienda  Durante el registro de la vivienda se han intervenido dos armas largas de fuego, numerosa munición de distintos calibres y una furgoneta utilizada por la organización 12-diciembre-2018.- Agentes de la Policía Nacional han detenido en Algeciras (Cádiz) a un hombre de 35 años de edad como presunto autor de un delito contra la salud pública y otro de atentado contra los agentes de la autoridad. El arrestado fue localizado en el interior de una vivienda donde custodiaba más de 400 kilos de hachís ocultos en el interior de un zulo. En el registro realizado, los agentes intervinieron dos armas largas de fuego, una de ellas de guerra, con las que el detenido disparó a los agentes en el momento de realizar la entrada en el inmueble. Desde el pasado mes de noviembre, la Policía Nacional lleva a cabo una investigación para detectar viviendas que son utilizadas como “guarderías de hachís”. Durante los meses de noviembre y diciembre se ha venido desarrollando un dispositivo de vigilancia incidiendo principalmente en horas de madrugada y fines de semana, ya que es cuando menor presencia policial hay, siendo esta circunstancia aprovechada por las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de hachís para alijar y poner a buen recaudo la sustancia estupefaciente con mayor impunidad. En la mañana del domingo, 9 de diciembre, sobre las 08:30 horas, los investigadores de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado de Algeciras observaron la presencia de un vehículo todoterreno que levantó las sospechas de los agentes debido a que este tipo de vehículos son utilizados por las organizaciones dedicadas al narcotráfico para alijar y transportar los fardos de hachís. Los agentes observaron como un hombre se apeaba del vehículo y se introducía en el interior de una vivienda. El sospechoso, al percatarse de la presencia de los agentes, cerró apresuradamente el portón de acceso a la misma. Los investigadores se bajaron de los vehículos apresuradamente, conminándole a que se detuviera al grito de “alto, policía”. Ante las sospechas de que se pudiera haber producido algún tipo de transacción de droga, se procedió a rodear la vivienda y, para ello, se desplazaron más indicativos policiales, reforzándose la seguridad con unidades de la Brigada de Seguridad Ciudadana. El sospechoso abrió fuego contra los agentes con un rifle Mientras los agentes se encontraban rodeando la vivienda e interpelando sin cesar a la persona que se encontraba en su interior para que saliera de la misma, el sospechoso abrió fuego contra los agentes, haciendo uso de un rifle y disparando hasta en tres ocasiones. La primera de ellas lo hizo contra un muro donde se encontraba parapetado uno de los agentes, impactando el proyectil a escasos 20 centímetros del mismo. A continuación, efectuó dos disparos más contra el portón metálico de la cancela de la vivienda, encontrándose al otro lado de la puerta el resto de agentes del dispositivo, los cuales golpeaban la puerta para que este individuo abriera. Los proyectiles atravesaron la puerta metálica e impactaron en los vehículos estacionados en la vía, cerca del lugar donde estaban estos agentes y, por lo tanto, poniendo en grave riesgo la vida de los mismos. La situación se prolongó durante aproximadamente 30 minutos, hasta que finalmente este sujeto abrió la cancela de acceso al patio de la vivienda y, siguiendo las indicaciones de los agentes, se tirara al suelo del interior del recinto de la vivienda con las manos en alto. Una vez inmovilizado, el resto de componentes del dispositivo aseguró la vivienda para comprobar que en su interior no se encontraba ninguna otra persona armada. En el registro realizado en la vivienda se halló un rifle del calibre 30/30, con el que el agresor acababa de efectuar los disparos a los agentes, localizando junto al arma tres casquillos percutidos. Así mismo, en el patio trasero de la vivienda se localizó un fusil del calibre 7/62. Durante el registro se descubrió un zulo subterráneo construido en el interior de un armario del dormitorio principal de la vivienda, en cuyo interior había ocultos 12 fardos de hachís, los cuales arrojaron un peso de 408 kilogramos. Igualmente se intervino numerosa munición de distintos calibres: 7/65, considerado como munición de arma de guerra, 30/30, munición de arma larga tipo rifle, y 9 mm. Además se intervino un vehículo tipo furgón, presuntamente utilizado por la organización para trasladar la mercancía. El detenido de 35 años de edad, al cual le constan múltiples antecedentes policiales, se encuentra en dependencias policiales a la espera de pasar a disposición judicial.